

El 58% de la población mayor de 50 años pudo pagar a un crédito hipotecario a los 30 años.
Twitter: @altonivel
A pesar de que el índice de desempleo en México es relativamente bajo en comparación con lo experimentado por Estados Unidos, los salarios han sufrido una fuerte depreciación, que limita la capacidad adquisitiva de los mexicanos.
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en México, cerca de la mitad de la población considera difícil vivir con su salario.
Cifras recabadas por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), muestran que en 1983 había un proveedor por hogar, mientras otro contribuía con la mitad del ingreso del hogar. En 2008, aumentó a dos el número de perceptores de ingreso por hogar.
En décadas previas, la situación económica fue mejor.
Una encuesta del periódico El Universal mostró que en los años 70 los mexicanos vivían mejor que ahora. En cambio, en las últimas décadas el poder adquisitivo del salario se ha erosionado a casi una tercera parte del valor en 1970. Es decir, que el día de hoy un trabajador mexicano tendría que ganar 3 salarios mínimos para equiparar el poder de compra de un salario mínimo de hace 40 años.
Los resultados de la encuesta arrojaron que 58% de la población mayor de 50 años pudo pagar a un crédito hipotecario a los 30 años, adquirir un automóvil, pagar colegiaturas y satisfacer sus necesidades de vivienda, transporte y alimentación, con su ingreso en las décadas de los 70 y 80.
Pero para los que han vivido su mayor etapa productiva en la década de los 80, 90 y en las primeras dos décadas del siglo XXI la historia es muy diferente. Las recurrentes crisis han dificultado que una persona de 30 años pueda comprar un inmueble con su salario, a pesar de las tasas fijas actuales.
El salario mínimo real a precios de 1970, pasó en las últimas cuatro décadas de un pico de 30 pesos en 1972, descontando los cambios en precios o inflación, a 9 pesos en 1999, y ha permanecido prácticamente en el mismo nivel, según datos de la Comisión de Salarios Mínimos y el Banco de México (Banxico).
El Colegio de México afirma que la pérdida de la capacidad de compra de los salarios acumulada por décadas se suma la precarización del empleo, la falta de seguridad social, la pérdida de prestaciones laborales, un mayor outsourcing, informalidad y subempleo.
Con información de El Universal.